Las tareas de reacondicionamiento integral del piso consisten en un proceso completo de pulido y renovación de la superficie. El trabajo comenzó con el lijado profundo para retirar totalmente la pintura existente, utilizando maquinaria específica similar a una pulidora, con el objetivo de recuperar el estado original del piso.
Una vez finalizada esa etapa, se realizará una limpieza exhaustiva y profunda de la superficie, dónde posteriormente se aplica pintura al agua especialmente formulada para pisos de parquet, lo que permite lograr un acabado plastificado y de alta durabilidad.

El proceso continúa con el pintado de las líneas reglamentarias y concluye con un pulido final mediante maquinaria especializada, dejando el piso completamente terminado y en óptimas condiciones para su uso.


