En este contexto el Gobierno de la Ciudad de Oberá reiteró la importancia de mantener la limpieza urbana, especialmente sobre el cauce de los arroyos.
Desde el área responsable explicaron que, en esta época del año, la caída de hojas es abundante y al combinarse con residuos arrojados en la vía pública, el problema se agrava, “el agua arrastra todo lo que encuentra a su paso y al llegar a un obstáculo, como una bolsa de basura o ramas, comienza a acumularse más material, generando obstrucciones”, indicaron.

Asimismo, señalaron que mientras se registran lluvias intensas, las tareas de limpieza no pueden realizarse, por lo que la acumulación crece rápidamente. En el caso del sector del complejo deportivo, la estructura de varios tubos pequeños favorece aún más la formación de bloqueos.
Una vez finalizada la lluvia, se llevan adelante operativos de limpieza para despejar el paso del agua y prevenir mayores inconvenientes ante nuevas precipitaciones. Estas tareas forman parte de un trabajo constante que se intensifica cada vez que se registran lluvias.


