El terreno, actualmente en desuso, presenta una gran acumulación de aserrín en estado de descomposición avanzada. Debido al paso del tiempo y a factores climáticos, este material genera calor interno, lo que ha provocado focos de incendio en reiteradas oportunidades, representando un riesgo tanto para el ambiente como para los vecinos de la zona.
Al tratarse de una propiedad privada, las acciones cuentan con autorización judicial, lo que permite al municipio intervenir para garantizar la seguridad de la población y el cuidado del entorno.
Desde el municipio indicaron que los costos operativos vinculados a logística y ejecución serán imputados al propietario del inmueble, conforme a lo establecido.
Debido al volumen y las características del material acumulado, la solución no puede ser inmediata, por lo que se diseñó un plan de trabajo progresivo. El objetivo es reducir el riesgo de incendios en el corto plazo y avanzar hacia una mejora ambiental sostenida en el tiempo.
La intervención contempla el aprovechamiento y retiro progresivo del predio, evitando la generación de nuevos focos ígneos. En este sentido, el material podrá ser reutilizado como insumo orgánico para plantas y cultivos, promoviendo su aprovechamiento y facilitando la limpieza del predio.
Para ello, se articula el trabajo con productores, viveros, florerías y emprendimientos de compostaje, quienes podrán utilizar el material. El municipio, por su parte, dispondrá de maquinaria para la carga, mientras que los interesados deberán encargarse del traslado.
Desde el área responsable informaron que se encuentran abiertos a coordinar acciones con quienes deseen aprovechar este recurso, los interesados pueden comunicarse al siguiente número: 3751 679585


