La tarde promete música, juegos, sorteos, chocolatada para los chicos y varias sorpresas. La convocatoria tiene un condimento especial: venir vestido de rockero. La entrada es un alimento no perecedero por persona, como puede ser azúcar, té, yerba, leche, aceite o lo que cada familia pueda aportar. Todo lo recaudado queda a disposición del merendero.
La Dirección de Turismo, Recreación y Cultura de Oberá invita a la comunidad a sumarse a esta propuesta que combina música y solidaridad en una tarde de invierno.


