Todo empezó semanas atrás, cuando alumnos de 4°, 5° y 6° grado visitaron el Botánico en varias jornadas para renovar murales existentes y pintar otros nuevos en las paredes del predio. Con pinceles, colores y mucha dedicación, los chicos ilustraron escenas de la naturaleza misionera: tucanes, palmeras y aves que hoy forman parte del paisaje del lugar. Paredes que antes estaban en blanco quedaron convertidas en obra colectiva.
El desayuno fue la forma que eligió la Dirección de Turismo para cerrar ese ciclo y reconocer el esfuerzo de los chicos y de todo el equipo docente que los acompañó. La actividad contó con la participación de las profesoras de Taller Vilma Kruger y Lorena Guaimas, las maestras de grado María Benítez y Melina San Nicolás, y la directora de la institución, Mónica González.
Arte, inclusión y reconocimiento
Vale destacar el gesto de la Dirección de Turismo, Recreación y Cultura de Oberá, que no solo abrió las puertas del Jardín Botánico para que los chicos dejaran su huella, sino que también se tomó el tiempo de celebrarlos. Un desayuno sencillo, pero con un mensaje claro: el trabajo de estos alumnos importa y merece ser reconocido.



