En ese camino, el Museo y Archivo Histórico Municipal se ha transformado en un espacio elegido tanto por vecinos de la ciudad como por visitantes que llegan desde distintos puntos del país y del mundo, buscando algo más que un paseo: una experiencia que conecte con la identidad y la memoria colectiva.
Uno de los sectores que más despierta interés es la Línea de Tiempo, un recorrido visual y didáctico que comienza en 1908, con los primeros pasos de la Colonia Yerbal Viejo, y avanza hasta 1978, atravesando cinco décadas clave en la conformación de Oberá. Allí, cada imagen y cada dato invitan a comprender cómo se fue construyendo la ciudad a lo largo de los años.

La propuesta se completa con la muestra temporaria de Aves Misioneras, que cautiva por su belleza y detalle, y con la exposición de las reliquias de la familia Wickström, piezas fundamentales para entender el desarrollo social y económico de la región y la vida cotidiana de sus primeros pobladores.
Ubicado en pleno corazón del Parque de las Naciones, el museo ofrece además la posibilidad de disfrutar de un entorno emblemático, escenario de la Fiesta Nacional del Inmigrante, donde historia, cultura y naturaleza se integran en un mismo recorrido.

Desde la Dirección de Turismo, Recreación y Cultura se invita especialmente a turistas y a vecinos obereños a acercarse al Museo y Archivo Histórico Municipal, que abre sus puertas todos los días, de 7 a 19 horas.
Con entrada libre y gratuita, el museo se presenta como un plan ideal para compartir en familia, con amigos o incluso para regalarse un momento personal y reconectar con el pasado, entendiendo que la historia de Oberá también es parte de la historia de cada uno.


